
Tu lengua enhebra mi boca, me inunda y desborda,
Se ancla lasciva, elíptica, vibratoria a mi cóncava culpa empapada,
Extiende su soberanía a la matriz de mi violento despojo,
Desordena el sísmico apetito de mis canales.
Aumenta deliberada y persistentemente su trayectoria ante mi súplica,
Se deleita, se multiplica, me avergüenza,
Se ríe de mi angustia nociva, de mis vértebras alzadas,
Me arroja a sus pies deshonestos,
Y en una bocanada de terciopelo
Devasta todo sudor ajeno.
Se pliega constante y alternativamente al celo rendido de mi sexo,
Tu lengua…
Me tiene, me domestica,
Personifica mi olvido...
Gracias Ev por las imágenes!!


