jueves, 21 de enero de 2010


Había una vez un hombre feliz, sin ni un maldito diente en su podrida boca, pero feliz,

Era feliz, sin dedos en su manos corroídas por el tétano pero aplaudiendo sin sonido a ala felicidad.

Un hombre feliz sin cansancio por caminar con los ya huesos por las rodillas gastadas, al haber nacido sin pies.

Un hombre feliz sin la inteligencia suficiente como pa darse cuenta de sus faltas corporales, de la burla de quienes lo veían sonreír, como pa no fingir, ni utilizar máscara alguna que ocultara su felicidad, hombre feliz con la cabeza rasgada y decolorada.

Un hombre de quien todos envidiaban su felicidad.


Por Fulana.

2 comentarios:

Aly Alee dijo...

Oh Wow.! Definitivamente buenisimo, tu blogg es intrepido y coherente. Buenisimo, en una sola y vulgar palabra.!

SOMBRA FALSA dijo...

Gracias!!
Ya me paso a visitarte en unos días...a penas se asome el antojo ahora adolorido...
Abrazo,