domingo, 21 de marzo de 2010

invitación del día,


Vamos a inaugurar el germen de todo lo añorado,

en la caparazón del invierno,

la caracola que conocemos: sacando ventajosamente de su casa a la babosa, extirpándole los cachos, que vuelven a salir de las 100 veces que le he masticado, busco su sangre, y nada, baba, como tú sabes, como nosotros, ¿ves? oliendo fluidos condensados en el recipiente de tantas masacres, ahora dormidas, latentes, perversas.


Vamos a inaugurar dale!!: los cimientos de la verdad ciega, tú te dejas las garras donde están, así, muy dentro en las membranas, yo perforo los instantes, y en un cerrar de ojos, le quitas el útero a la memoria tropezada.


Vamos a cortar el lazo tricolor con las navajas del destierro,

engordar la nuca con la invalidez de lo preciso,

apresurarse a no decir ni pío,

a cerrar las puertas del juramento,

a dejar de parir y guardar los huevos como las ardillas la comida dentro de su boca, inflando las mejillas, hasta tapar el canal de la nariz a la garganta.


Vamos a danzar transparentes al agazape de los pe(s)cadores sin techo ni suelo, a no hilvanar los trozos que la lengua granulienta recoge en tanto barato agujero.

Vamos a enmudecer los latigazos en el cuero de chancho publicado en el periódico de siempre,

a comer atún en los pezones de la muerte que nos rechaza y amamanta.

A entender nada del reposo, a dejar los dientes incrustados en la arena, a degollar las heridas de la tierra, a encargarle al olvido ahuyentar las agujas de lluvia, al menos de mi ventana abierta, quedarnos en la cama elástica, hasta que deje de mirar desde lejos, el clic de la vergüenza embotellada.


Así...vamos!? nos iremos a inaugurar, el día de la upa, yo chalupa!

jueves, 11 de marzo de 2010

Inclínate un poco,

unnnnn……poquito más,

a ver,

a la izquierda de mi cintura,

a la derecha de mi boca,

al centro de mi soledad.

-Aunque nunca estés sola,
-Tú sigue las intrucciones.


Tartamudeos,

-Estás alucinando,
-Noo: roñoso, empañado, almidonado en estiércol (con el rótulo "artesanal, como hecho en casa"), el hombre se saca los zapatos, sube a un árbol, y descanza.
-Ronca?
-Sí. Pero no sueña, solo suena.

domingo, 7 de marzo de 2010

Oración

No te vallas…
Te ruego…Dios no permitas a mi piel volver a su color natural, ya no estoy de rodillas ante ti, sino acostado enlodándome el estómago descubierto, las tripas caídas igual que mi fe, se han enrollado en huesos sueltos, dispersos por doquier, escapados del cementerio, que ya nadie sabe donde está.
No alcanzamos a llorar, a voltear siquiera de la bocanada de sal, de esos brazos duros, gruesos, fríos, que apuñalaron hasta nuestras vidas pasadas.
Suena campana SUENA!!! Que necesito escuchar algo más que no sea el grito, ese aullido que marcó mis oídos. Dios, te ruego sordera, te imploro mudez, suplico ceguera, te ruego me devuelvas minutos atrás…
Dios, llévate la luz, llévate mi tacto, moviéndome como pueda con los codos para avanzar recostado, que me ves, mis piernas ya no están, no siento…
Padre, solo te ruego con estas lágrimas que no quieren dejar de caer, que surcan mi dolor, no dejes que mi piel vuelva a su color, déjalas tatuadas, deja que mis brazos queden con sus pequeños dedos marcándome los brazos, esos puntos morados que veo en mis brazos, de mi hijito arrancado de mí estirándose hasta más no poder…
No sé de muerte, no sé de culpas, de perdón ni de vida, solo sé que siempre fui un héroe ante sus ojitos, algo tan enorme en su mirada que ningún titán vendría a quitarme, que imitaba mi caminar, mi forma de hablar, que al llegar cansado cada día, me hacía el hombre más poderoso del universo, ni superman, ni batman a mi lado fueron dioses como yo, cuando jugábamos a la pelota, cuando lo lanzaba para recogerlo en mi cuerpo que fue su cuna tantas noches, y días, fui un inmortal en sus dibujos.
No alcancé a enseñarle a pescar, era muy pequeño, pero cada vez me acompañaba ante el miedo de su madre cada vez que nos veía partir, no alcancé a enseñarle a pronunciar bien las “r” ni a que viera a su padre como un hombre, que se equivocaba, no alcancé a pedirle perdón por la falta de fuerza en mi cuerpo, por haberse soltado mis manos, por no ser poderoso como él pensaba…
Te ruego Dios, no me quites estas marcas de sus deditos en mis brazos, cada mañana cuando amanece y hasta que se oculta el sol, busco su cuerpecito entre tanta destrucción, espero no me lo entregue el mar despedazado, espero Padre, marques a fuego este color moreteado en mis brazos, no vuelvas mi piel a su color, déjame sus deditos marcados, no permitas que mi alma pierda su olor, para que él me vea de pie algún día.


Esta vez no hay música, ni palabras, ni rincones, luz, oscuridad, ni nostalgias, aún no despierta la soledad, no se procesa, ni se descanza, la magnitud del dolor no se mide con sangre, ni faltas. Esta vez mis amigos solo hay una árida esperanza...

viernes, 5 de marzo de 2010

Chile ayuda a Chile

VAMOS CHILE MIERDA!!!!!

http://www.chileayudaachile.cl/