miércoles, 15 de junio de 2011

Descripción,

Litros de café cortando la lengua a la mitad, y la borra no seca el paladar,
Las orillas del viento se dibujan nítidas al horizonte de edificios, y la música es solo ruido.
Los ojos explotan en lágrimas,
¡arde tanto el llanto!
Hay una pérdida ajustada, que debe entrar en las acolchadas sedas del ataúd,
se ciñe precisa a la cintura del recuerdo, se despista ante un sol friolento y galletas baratas,
La muerte se engrana a la respiración vaporienta del otoño vestido de invierno.

No hay derecho a sentir, no aún, hasta terminar los trámites de madera,
para permitir que otros tengan ese lujo,
porque el cordón umbilical nunca fue masculino.

jueves, 31 de marzo de 2011

No…nada de eso, ¿sabes que pasa al final?

Es que: Cuando cruje tu espina,

Mi alma se desnuca,

Y entonces: Los pies me caminan sin instrucciones,

Meto las garras recién maquilladas en un riñón del aire,

Y como interviniendo un sondaje,

Sigo viviendo.

Sin- intención- alguna(.)

- ahhh, viéndolo de esa forma, me queda mejor la chaqueta roja con zapatillas negras, que la peluca gris con guantes calados.